Qué es la Higiene Vital

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Por Esteban Carbonell D.

La célula es el organismo vivo más pequeño que existe. Nuestro cuerpo está formado por miles de millones de células, las que juntas, trabajando en equipo, dan existencia a nuestro organismo. Ellas se agrupan y se especializan para crear órganos, huesos, músculos, tejidos y fluidos. Para que puedan vivir en plenitud y realizar su trabajo, es preciso que les entreguemos los elementos necesarios para mantener un hábitat adecuado y las alimentemos de la mejor forma. El alimento ya digerido y transformado en los nutrientes básicos, tales como: glucosa, grasas, vitaminas, proteínas y minerales es transportado a través de la sangre, la que fluye por todo un entramado de tuberías conocido como el sistema circulatorio.

Las células, al igual que todo nuestro medio natural, están sometidas a las leyes físicas y biológicas que nos gobiernan, y por tanto, nacen, se desarrollan y mueren. Nuestro cuerpo se renueva totalmente, aproximadamente cada siete años. Todo lo que le pase a nuestras células nos afecta porque ellas componen nuestro cuerpo y si no les proporcionamos lo que necesitan, enfermarán y morirán .

Si nuestras células poseen un hábitat adecuado y están bien alimentadas, estarán sanas y nos proveerán de toda la energía vital que requiramos para desarrollar nuestras actividades diarias y podamos vivir en salud.

Pues bien, la Higiene Vital se ocupa precisamente de esto: ¿Cómo alimentarnos correctamente para maximizar la nutrición y la salud de nuestras células y, por ende, de nuestro cuerpo?, ¿Cómo con un mínimo consumo óptimo de alimentos, maximizamos nuestra energía vital? ¿Cómo mantenemos un estado óptimo de salud considerando todas las variables que inciden en nuestro estado de salud? ¿Cómo mantenemos alejada a la enfermedad? y, en caso de enfermar, ¿Cómo recuperamos la salud?

Los que practicamos la Higiene Vital la consideramos como la Ciencia de la Salud por medios naturales. Para nosotros, la Salud es la condición natural de todo ser vivo, guiado por la gran sabiduría de la Vida. Esta es el resultado del funcionamiento correcto de nuestro organismo, que está en relación directa con un modo de vida en armonía con las Leyes Naturales, lo que da como resultado el equilibrio orgánico, energético, emocional, psicológico, social y espiritual con Mayúscula.

Desde el punto de vista de la Higiene Vital, los humanos somos frugívoros-vegetarianos por naturaleza. Nuestra dieta debería estar compuesta por frutas y complementada con aportes de clorofila y fibra presente en algunas hojas verdes. Esta clorofila es como una especie de comodín que tienen en común los frugívoros con los herbívoros, carnívoros, graminívoros, omnívoros, etc.

Puesto que todos nosotros ya no vivimos en un medio natural ideal y los alimentos ya no son producidos naturalmente sin intervención humana, nuestra dieta ya no puede ser ideal. Recuerden que los organismos vivos fueron creados por la naturaleza para vivir en un medio natural y los alimentos son producidos por la naturaleza con todo lo necesario para la correcta nutrición de sus miembros. Los frutos que convencionalmente se encuentran en las ciudades ya no tienen el valor biológico, energético y nutricional de los frutos naturales porque han sido recogidos antes de llegar a su maduración. Por consiguiente, el llevar una dieta exclusivamente de estos frutos puede ocasionar carencias nutricionales. En este sentido, tal dieta debería ser complementada con una buena dosis de “alimentos de protección” como son todas las hortalizas, germinados, cereales integrale s, legumbres, etc., los cuales comemos en su mayoría crudos. Una de las diferencias más importantes con respecto a los diferentes tipos o estilos de alimentación, es que los que practican la Higiene Vital manejan el concepto de la Compatibilidad de los Alimentos, lo cual maximiza el proceso de la digestión, generando la menor toxemia exógena posible y aportando nutrientes de alta calidad.

La Higiene Vital es criticada por la nutrición tradicional o convencional por su falta de rigor científico, sobre todo en el tema de las compatibilidades y porque las dietas frugívoro vegetarianas tienen carencias en el aporte proteico y de vitamina B12, esenciales para la regeneración y para la formación de nucleoproteínas, proteínas y glóbulos rojos, y para el funcionamiento del sistema nervioso.

Desde el punto de vista de la Higiene Vital, estas carencias aparecen debido al alto nivel de toxemia o intoxicación celular que la mayor parte de los seres humanos padecemos en mayor o menor grado debido al exceso y al desorden en nuestra alimentación, lo cual nos impediría sintetizar la cantidad adecuada de proteínas de alto valor biológico, la vitamina B12 y algunos minerales, como el hierro, que muchos de nosotros somos incapaces de absorber a partir de los alimentos procedentes exclusivamente del reino vegetal y que, de hecho, con una correcta alimentación se ven totalmente favorecidas en su absorción. Una vez que iniciamos el proceso de conversión a la Higiene Vital, la toxicidad excesiva disminuye a tales niveles, que el cuerpo es capaz de sintetizar nuevamente a su ritmo natural aquellos elementos que requiere, como la vitamina B12, entre otros.

La Higiene Vital tiene más de ciento cincuenta años de historia y práctica, y si bien muchas de sus teorías pueden no estar comprobadas científicamente al día de hoy, tiene el peso de la comprobación empírica de miles de higienistas a lo largo del mundo que la experimentan en ellos mismos y que les ha permitido recuperar su salud, vivir en salud, alejar la enfermedad y morir dignamente.

Invitamos a la Ciencia a abrirse a nuevas posibilidades, el laboratorio constituido por cada una de las personas que practicamos la Higiene Vital, está abierto para Uds. Sin críticas, abramos nuestras puertas a un punto de vista diferente, construyamos en conjunto y contribuyamos al bienestar de la humanidad.

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